9 de noviembre de 2007

Víctimas de la Guerra Civil

No eran malhechores ni peligrosos delincuentes, eran humildes trabajadores, en muchos casos padres de familia con hijos pequeños.Tenían en común que se reunían en la Casa del Pueblo (piso superior de la panadería de Alfonso). Todos ellos fueron detenidos el mismo día. Algunos en los lugares de trabajo, otros a la salida de la Novena de la Reina de los Ángeles. Desde Castromocho hasta el Caserío de Padilla fueron trasladados en la "famosa camioneta La Lola". Se habla de un posible enterramiento en una fosa común en los montes Torozos en el término municipal de Valoria del Alcor.

Al hilo de la beatificación por la Iglesia Católica de Germán Caballero entiendo que se ha roto el tabú que existía en el pueblo para hablar de aquellos penosos años. Porque en Castromocho además de la lista que todos conocemos y que perdura en los muros de la iglesia de S. Esteban, fueron asesinadas quince personas más cuyos nombres e identidades han permanecido ocultos y solo recordados en la más estricta intimidad por sus familias.

Durante demasiados años de dictadura la historia que nos han contado ha sido única, parcial y excluyente; donde los buenos eran siempre los mismos y los malos también. Me gustaría tomar por sinceras las palabras de Adelicio Caballero cuando dice que "la construcción de una memoria histórica debe incluir a todos los que se convirtieron en víctimas", pero estará de acuerdo conmigo que hasta ahora una parte de la sociedad se resiste a dar este paso y entre ellos lamentablemente la iglesia católica que no tiene ningún reparo en ensalzar a los que considera sus víctimas y denigrar el esfuerzo por recuperar la memoria de aquellos que también murieron por defender sus ideales y mantener sus convinciones.

Tienen que saber los castromochinos que sus paisanos, también asesinados vilmente, no eran malhechores ni peligrosos delincuentes, eran humildes trabajadores, en muchos casos padres de familia con hijos pequeños que, sin más trámites, fueron apresados y tras unas horas de torturas y tratos vejatorios en el ayuntamiento los fusilaron y abandonaron no se sabe donde.

Algunos de los descendientes más jóvenes sabemos de las penalidades que tuvieron que pasar familias tan humildes para poder sobrevivr en aquel trance tan doloroso, pero es fácil suponer que la realidad superaría todo lo imaginable. Ahora solo piensan en recuperar sus restos, si los encuentran, darles un enterramiento digno y hacer saber a sus conciudadanos actuales que eran personas dignas y honorables.

Estos son sus nombres:

4 comentarios:

rosario dijo...

Me ha parecido un reportaje muy emotivo por todo lo que debieron pasar toda esa gente inocente y sus familias. Yo soy nieta de Carlos Diez de Castro y me encantaria en nombre mio y de mi familia que encontrasen los restos de mi abuelo y de todos los desaparecidos. Si de algo sirve mi ayuda pueden contar conmigo. Mi email es ropardi@hotmail.com

CONCHITA dijo...

Me llamo Mª Concepcion Seijas Villaverde, soy nieta de Eusebio Villaverde, habeis hecho un buen reprotaje, me gustaria que encontrasen los restos de mi abuelo y de los desaparecidos, tambien busco a mi tio su hijo Felix Villaverde Garcia militar de la Republica con el cargo de teniente al 1.7.38, sin noticias desde Lerida. Muchas gracias

CONCHITA dijo...

Nuevamente en relacion con los restos de mi abuelo Eusebio Villaverde al igual que mi desaparecido tio Felix Villaverde Garcia, si de algo puedo servir de ayuda pueden contar conmigo, mi madre falleció en 1996 y soy su unica familia directa. Mi email es:conchitaseijas@gmail.com
Muchas gracias por vuestra labor.

CONCHITA dijo...

Nuevamente en relacion con los restos de mi abuelo Eusebio Villaverde al igual que mi desaparecido tio Felix Villaverde Garcia, si de algo puedo servir de ayuda pueden contar conmigo, mi madre falleció en 1996 y soy su unica familia directa. Mi email es:conchitaseijas@gmail.com
Muchas gracias por vuestra labor.