miércoles, mayo 16, 2012

Festividad de San Isidro Labrador

Un año más los vecinos de Castromocho fueron fieles a la celebración del patrón de los labradores, San Isidro, que desde 1886 viene celebrándose sin interrupción todos los 15 de mayo.

Misa: Ayer, se vivió una bonita jornada dedicada a honrar la festividad de San Isidro Labrador. A las trece horas, dio comienzo la celebración de la Santa Misa, presidida por los cofrades del Santo y donde D. Joaquín honró y engrandeció la labor de las personas que tienen su dedicación y trabajo en la agricultura, lo mismo que el Santo. No olvidemos que Castromocho es eminentemente agrícola. Al finalizar la Santa Misa, D. Joaquín emplazó a los asistentes a las seis y media de la tarde para el rezo del Santo Rosario, Novena y posterior procesión del Santo por las calles y campos del pueblo.

Aperitivo y Comida: Una vez finalizada la Santa Misa, La Asociación Agropecuaria Local obsequió en el Sindicato a todos los asistentes con un aperitivo de lo mas variado y abundante.

Seguidamente en el salón superior del edifico se celebró una comida de hermandad cuyo menú estaba compuesto de entremeses ibéricos variados, langostinos dos salsas, guiso de asadurilla de cordero, lechazo castellano asado en horno de leña, vinos de la Ribera del Duero, tarta y helado.

Procesión: Por la tarde tuvo lugar la procesión del Santo. Emotiva fue la salida del Santo portada por familiares (hermano, nieto y dos sobrinos) del cofrade Tiburcio, recientemente fallecido. La procesión se dirigió camino de Baquerín adentrándose en una parcela donde se venera al Santo y se le pide su bendición para la cosecha de este año que hasta no hace muchos días tenía un cariz bastante pesimistas pero que gracias a las última lluvías se ha recuperado bastante.

Sin duda alguna la nota de color la pusieron esos niños y niñas vestidos con trajes típicos castellanos que luego posaron ante las cámaras de fotos.

Al finalizar la procesión, como es habitual desde 1886, los cofrades de la Hermandad de San Isidro se reúnen en la casa del cofrade de turno (este año César Atienza) donde se presentan las cuentas del año y se redacta y firma el acta de dicha reunión. Los doce cofrades asistentes junto con el párroco D. Joaquín lo primero que hicieron fue una oración por el descanso del cofrade Tiburcio. La sobriedad y respeto del acto mostraron el aprecio que todos tenían por esta persona.

Por  último y siguiendo la tradicción se tomó un chocolate con bizcochos, unos pasteles y las típicas almendras garrapiñadas. Mientras tanto los niños y niñas se tomaban su merienda en el Sindicato. Un año más un bonito día de San Isidro vivido en Castromocho intentado hacer que esta tradición no se pierda en el tiempo.


Paco Gutiérrez, 16 Mayo 2012.